Seguidores

domingo, 1 de octubre de 2017

El Aroma del Mirto

Rabino Itzjak Ginsburgh
La Semana de Sucot – Día Domingo, 11 de Tishrei 5778


Es sabido que las cuatro especies aluden a la unidad de Israel, pero esa unión no se expresa sólo con la combinación de las cuatro especies juntas, sino también en cada una de ellas por sí misma.
Comencemos con los hadasim, las ramas de mirto. Para que el hadas sea apto, casher, es necesario que las tres hojas salgan del mismo lugar (ken ejad, “un nido”), si no es un “hadás engañoso” y no apto. Las hojas deben estar separadas pero salen del mismo lugar. Esta es la unión del Pueblo de Israel por reconocer una raíz en común para todos nosotros. “Un Padre para todos”, y de hevho hay tres padres para todos nosotros, correspondientes a las tres hojas que salen juntas y también a las tres ramas de hadás.
Incluso si a simple vista es difícil distinguir ese lado en común, porque hay tantos colores y matices diferentes, y hay también judíos que les es difícil ver su conexión el judaísmo y el Pueblo de Israel, sin embargo, si miramos con atención, con “buen ojo” y viendo su mérito interior, se verá en todo judío esta raíz. Por eso las hojas de hadás se parecen a los ojos, y nos enseña a rectificar los ojos y ver lo bueno en cada uno.
El hadás sobresale por su grato aroma. El aroma no es el objeto en sí sino su impresión lejana, los rastros que quedan de ella cuando incluso ya ha desaparecido a la vista. Cuando vemos a un judío (con nuestros ojos-hadas) olemos en él maravilloso perfume de los patriarcas y matriarcas sagrados. Y en verdad cada judío tiene un alma Divina y huele a "una parte de Dios en lo Alto".

whatsapp: celular 972523913770
la dimensión interior – instituto gal einai: https://www.galeinai.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario